entrevista a Martí R.Electrique a ElMundo (01.07.14)

Martí R. Electrique: ‘Si la gente sigue mis historias es por masoquismo’

  • El bloguero valenciano recopila sus artículos en ‘BQTP’

  • Su segundo libro es un retrato ácido del valenciano urbano medio

  • ‘Nunca tanta gente había escrito tanto, y eso no puede ser malo’

  • ‘La mitad de mis novios hubiera deseado que todo fuera ficción’

  • ‘La estupidez me divierte mucho, me aburren muy pocas cosas’

BEL CARRASCO Valencia

Hay personas que necesitan ir todos los días al gimnasio o a hacer barra en el bar de su barrio. El abogado valenciano del que aquí hablamos tiene una necesitad todavía más vital e imperiosa. Escribir a su bola lo que le pasa o no le pasa y desearía que le pasara. En resumen, lo que le bulle en la cabeza tras echar un vistazo alrededor con una mirada algo escéptica y ácida. Crítica pero también tierna. El resultado es un retrato desenfadado con altas dosis de humor de la vida cotidiana del valenciano urbano medio, a través de un personaje imaginario (o no), su segundo o tal vez tercer yo. “Si hubiera nacido en Brooklyn sería un joven abogado gay de un bufet de Queens o Manhattan”, retrata el cómico Eugeni Alemany en el prólogo de su segundo título.

Una crónica bilingüe que refleja el habla cotidiana de la gente por estos pagos. ¿Valenciano, catalán, español, castellano? ¡Qué importa! Lo que importa es entenderse.

Empezó a escribir como válvula de escape, fue uno de los primero blogueros autóctonos y ya tiene un par de libros. ‘El segundo ‘BQTP (Busca qui t’ha pegat) Tanque parèntesi’, uno de sus latiguillos preferidos, ya está en las librerías. Por si no se han dado cuenta estamos hablando de Martí R.Electrique.

¿No le da un pasmo cuando recibe la factura de la luz? ¿Por qué R. Electrique y cuál es su voltaje?
R. Electrique viene de Rasoir Electrique, mi primer nick, que significa maquinilla de afeitar eléctrica en francés. Lo elegí por un cartel de Philips de los 50 de Jean Colin en el que una mujer afeita a un hombre con lo que parece ser un limón. No tiene mucho más misterio. En relación al voltaje y a la factura de luz, dos cosas. Siempre he tenido la tensión alta y gracias al Gobierno que sufrimos el pasmo se lo llevan todos los meses todos los hogares de este país.
¿Por qué escribe con tal persistencia y contumacia?
¿Sugiere que tendría que dejármelo? Lo hago porque esto tiene un efecto balsámico en mí. Nunca he sido de esas personas que han contado con un confidente fiel, así que lo que hago es tener muchos que no conozco. También lo hago, por supuesto, por algo que ronda la cabeza a todos los que tenemos un blog: a alguien le tiene que interesar esto que tengo que decir.
¿Las historias que cuenta son reales o inventadas? ¿En qué proporción realidad y ficción?
El libro está catalogado como ficción. A partir de ahí, que cada uno saque sus conclusiones según más le convenga. Estoy seguro de que la mitad de mis novios hubiera deseado que todo esto fuera ficción.
¿Por qué cree que a la gente le gusta seguir sus historias: morbo, masoquismo, identificación, cachondeo…?
Martí R. Electrique lleva casi diez años aireando sus trapos sucios, sus opiniones sobre casi todo, exponiendo sin rubor sus sentimientos, compartiendo dramas y alegrías y contando con quién folla… Si la gente sigue estas historias, definitivamente, es por masoquismo.
¿Es de los abogados que acusan o de los que defienden?
Me toca hacer una cosa y la otra, y casi nunca cuando quiero.
¿Qué llevan los letrados bajo la toga?
Generalmente trajes baratos y grandes dosis de incompetencia.
¿Es divertido ser picapleitos en España?
Es muy divertido pero, como las profesiones en las que se trata con personas, debes tener un estómago de rumiante preparado para digerir piedras.
¿Hay algún tema o asunto del que le dé cosa escribir?
De mi madre. Hace un tiempo me preguntaron si tenía madre porque he escrito muy poco de ella. La respeto mucho.
¿Liga más desde que tiene blog?
Ligo menos, pero no por el blog, sino porque me hago mayor y los que vienen detrás empujan fuerte (y no, esto último no tiene ningún doble sentido).
¿Existen blogs por encima de nuestras posibilidades?
En esto (como en cualquier otra cosa) soy poco dado a teorizar. Nunca tanta gente había escrito tantas cosas y eso no puede ser malo.
¿Tenemos los valencianos los políticos que nos merecemos?
Te contestaré con otra pregunta: ¿se merecían los egipcios las diez plagas bíblicas? Bueno, pues esto es peor.
¿Qué es más de Podemos o de ‘No poemos’?
Hay cosas que sí se puede (y se debe) y hay cosas que no. No hay que vender burras a la gente.
Con los corruptos que andan sueltos, ¿habrá que fabricar todavía más leguleyos, cambiar las leyes o hacerlas cumplir?
Incumplir las leyes debe tener consecuencias penales, si se da el caso, pero también políticas. Una sociedad madura y democrática tiene el deber de no premiar al corrupto. Y aquí no sé qué coño hemos hecho.
¿Le costó tanto aprender chino como valenciano?
Poco chino pude aprender en las dos semanas que pasé en China. El valenciano para mí es tan natural como respirar. Con esto quiero decir que nunca me planteé la posibilidad de escribir en otro idioma.
¿A qué país extranjero se iría a currar?
No me iría a currar al extranjero. Y a vivir puede que tampoco. Para eso soy terriblemente conservador: me gusta tener un sitio al que volver y al que llamar casa.
¿Planes para este verano?
Me voy a pegar un gran viaje: Australia me espera, aunque no sé si con los brazos abiertos. Con el tiempo que me quede, mucha playa valenciana.
Un mensaje para su galgo Matt que está en el cielo de los perros que más corren. ¿No te animas a adoptar otro bicho?
Le rascaría la cabeza, detrás de las orejas, y le diría que le echo mucho de menos. No, no me veo con ganas de empezar otra vez. Todavía no.
Un retrato robot de su lector ideal. Y de su mujer ideal…
¿Mi mujer ideal? Supongo que como mi hombre o mi lector ideal: inteligente y con habilidades sociales. A partir de ahí, todo me da igual.
Lo que nunca se harta de comer…
Soy más de beber: podría pasarme todo el verano tomando gazpacho. Y algún vodka.
¿Lo que más le aburre?
Diría que la estupidez, pero estaría mintiendo más que un conseller, porque la estupidez me divierte mucho. La verdad es que me aburren muy pocas cosas.
BQTP

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